Ayer hablábamos con una amiga sobre los medios sociales. Hablábamos sobre como frecuentemente es fácil crear una historia de lo que estamos viviendo que no siempre representa la realidad de nuestras vidas. Algunos lo hacen a propósito, otros sin querer. Seleccionando que fotos compartir ya sea intencional o no, a veces uno termina representando una vida más glamorosa o divertida de la que realmente esta viviendo día a día. Por ahí es un fenómeno de la gente más joven, ya que he notado que la gente más "grande" usa los medios más que nada para compartir noticias y reconectarse con amigas/os, en vez de utilizarlos para compartir todo sobre su vida. En fin, el tema surgió porque yo le estaba diciendo que a mi me gusta compartir fotos sobre lo que estoy haciendo, sobre cosas que me llaman la atención durante la semana, para poder empezar una conversación con familia y amigos a la distancia. Como decía, me gusta compartir imágenes de mis intereses, comidas, paisajes de la ciudad, noticias sobre Justin, recuerdos, etc. Pero me he dado cuenta que esta selección no representa mi vida entera y muchas veces no genera conversaciones porque por ahí no logran transmitir o fomentar esa conexión a un nivel más personal. Es lo mismo con el blog, me gusta escribir sobre muchas cosas. A veces no es fácil compartir cuando estamos pasando por un momento difícil o algo que nos causa frustación. Por ejemplo, hay días en los cuales sucede algo frustrante y me siento a escribir para desahogarme, pero después a la hora de publicar pienso, quien querrá leer esto? Y bueno, es así como sin querer mi comunicación termina siendo una “falsa representación”, porque les aseguro que si estuviésemos hablando sobre la vida tomando unos mates les contaría todo lo bueno, lo malo, lo lindo, lo menos lindo y demás... sin vacilar.
Una de las cosas que le queremos enseñar a la bebe Morrow es que no todo en la vida es fácil. Que uno no consigue lo que quiere sin trabajar duro y sin hacer sacrificios. Que a veces para conseguir más hay que poner el doble de esfuerzo. Una de mis metas, si voy a seguir escribiendo, es tener una comunicación más abierta, más honesta y así intentar crear una conexión más real con los que están lejos. Además me parece que tampoco puedo andar hablando sobre como la gente crea una vida falsa en los medios sociales y yo, aunque no lo haga conscientemente o con malas intenciones, termino haciendo lo mismo.
Y cuando hablo de crear una conexión más personal me refiero a cambiar un poco los temas de mi blog, no para incluir cosas negativas, sino para compartir más sobre el día a día de esta nueva aventura que está por comenzar y por ahí un poco menos sobre temas tipo que comí el otro día o un café que me pareció rico. Espero que cambiando un poquito la temática pueda conectarnos mejor y de cierta forma, a pesar de la distancia, hacer que la familia y amigos sean parte de nuestras vidas de una manera más cercana. Así que bueno, aquí va el primer intento de compartir con ustedes "alguete" más personal :)
En estos días asumí que durante el embarazo una tiene que hacer varios “sacrificios” de los que no se tienen muy en cuenta. Son personales, es decir, no toda mujer se siente igual. Esto es lo que alguien con mi personalidad, mi estilo de vida, mis metas, mis opiniones, puede sentir. Por favor no piensen que lo digo de modo negativo! De hecho, quiero aclarar antes de empezar, que creo que valió la pena. Con tan solo pensar en lo emocionante que va a ser tenerla con nosotros, estas pequeñas molestias (principalmente emocionales) no son nada. En fin, mentalmente / emocionalmente, éstas fueron / son las dos cosas más difíciles del embarazo:
Como mujer e individuo…dejas de existir – ni bien empieza a aparecer la pancita la gente se olvida de que alguna vez fuiste una persona en vez de dos. Mucha gente te escribe y llama para ver como estás, que tal está la bebe, que planes, que nombre le vas a poner, como va la habitación, si se mueve mucho o no, si ya le compraste ropa, y miles de preguntas más. Si es emocionante, si es una gran parte de lo que está ocurriendo en mi vida. Pero, también es un proceso lento. Son 9 meses de desarrollo y crecimiento, durante los cuales YO, mis opiniones, mis sentimientos y mi intelecto seguimos existiendo. Sigo presente, sigo teniendo opiniones sobre lo que está pasando en el mundo, la economía, el deporte, la política. Sigo teniendo metas profesionales, viviendo anécdotas para contar. YO sigo aquí presente. Mi mundo personal, yo como individuo no deje de existir. Para alguien como yo, es difícil dejar de existir. Porque aunque mi mundo va a cambiar para siempre, sigo consciente y atenta a lo que está pasando en el resto del mundo. El mundo no va a dejar de girar y la vida no va a parar sólo porque mi vida esté por cambiar. Sigo leyendo las noticias, sigo teniendo opiniones, sigo buscando aventuras y sigo queriendo explorar y crecer como persona (y no sólo físicamente).
Gracias pero lo veo cuando llegue el momento - Realmente aprecio que la gente quiera ayudar. Me encanta recibir consejos, sugerencias, anécdotas, pero con ello también viene un grado de imposición. El problema es que son pocas las personas que te cuentan anécdotas y experiencias para advertir en vez de imponer o asustar. Che deberías practicar como se cambia un pañal, deberías ordenar de tal manera, preparar tal cosa y tal otra, que sino es una inconveniencia, hacé esto, hacé lo otro, que cuando llegue la bebé no vas a tener tiempo ni de ir al baño. Ya pensaste en como vas a hacer con la comida? Los baños? El lavado de ropa? Es una locura, a ver, me están tratando de ayudar o de asustar? Entiendo que no va a ser fácil y entiendo que hay mucho que puedo preparar de antemano, pero también entiendo que por más que organice hasta el último detalle, lo más probable es que lo que pase no sea lo planeado y si hay algo en lo que tengo mucha experiencia es en lidiar con lo imprevisto. La experiencia de los primeros meses de cada persona es distinta. Algunas mamás tienen menos ayuda que otras. Yo por suerte tengo un esposo que vuelve a casa entre las 14:30 – 15:00 hrs. Un esposo a quien le gusta cocinar, que se lava y plancha la ropa él mismo, que se leyó más libros sobre recién nacidos y bebés que yo, y que en preparación para los primeros días se puso a ver videos sobre como cambiar pañales, bañar y vestir a una recién nacida. Y bueno, por ahí estamos subestimando cuánto trabajo nos dará la enana, pero tengo fe que entre los dos lo vamos a manejar bien. Yo cero estrés, mejor dejémoslo así.
Para nosotros, la mejor parte de esta aventura empezará cuando llegue la bebé. Sea en unos días o en unas semanas, seguimos esperándola ansiosamente y a pesar de las patadas a las costillas, con un hogar lleno de amor.
PD. Tardé 3 semanas en armar el bolso para el hospital, pero hoy por hoy esta 90% listo!